ENTREVISTA: JAVI CÁNOVAS

Por: Manuel Lemos Muradás

Desde Las Islas Canarias llega Javi Cánovas, un músico electrónico dentro de la Escuela De Berlín que aunque parezca un desconocido lleva ya su tiempo entre secuencias y ambientes con varios discos publicados dentro del famoso sello inglés Neu Harmony. En esta entrevista te lo acercamos ¡cójelo!

Como otros muchos músicos empezaste realizando estudios de música clásica en el Conservatorio. ¿Cómo se produjo la metamorfosis hasta llegar a la música electrónica?

En realidad fue justo al revés. Antes de entrar en el Conservatorio ya había escuchado bastante música electrónica y de hecho era y sigue siendo mi favorita. Por aquellos años ya me había calado hondo Klaus Schulze y Tangerine Dream. Recuerdo que mi primer contacto con la música electrónica y casi se puede decir que con la música, es decir lo primero que despertó lo que luego sería una pasión, fue Equinoxe de Jarre. Casi inmediatamente después descubrí a K. Schulze y Tangerine Dream. Hace mucho de esto, creo que tenía diez u once años. Cuando entré en el instituto un amigo me prestó el Concierto para Orquesta de Bela Bartok y quedé tan impresionado que me metí en el Conservatorio.

Se puede decir que hasta principios del 2.000 no afrontaste con total dedicatoria el mundo de la electrónica clásica. Antes estuviste trabajando o bien de teclista o bien de guitarrista en diferentes formaciones. Háblanos de esta etapa.

Fue una etapa de exploración de distintos ámbitos musicales. Destacaría sobretodo el aprendizaje de otro instrumento, la primera vez que cambié. Aprender a tocar la guitarra eléctrica supuso entrar activamente en el mundo del rock, pues hasta entonces sólo me había limitado a escucharlo y durante la etapa del conservatorio más bien poco.

Primero entré en contacto con el pop y estuve en un par de formaciones de este estilo tocando y componiendo algunas canciones. Tras esta primera etapa toqué en otros grupos reggae, ska, funk y sobre todo rock y r&b. Lo más llamativo que recuerdo de esta época es haber pasado en no demasiado tiempo de haber estudiado a Bach, Chopin o Rachmaninoff al piano a aprender a tocar la guitarra escuchando a Hendrix, Ray Vaughan o Van Halen. El cambio mental fue muy fuerte porque me situé en planos musicales muy distintos. Sobretodo Steve Ray Vaughan me dejó bastante marcado como guitarrista, tal es así, que hasta hace muy poco estuve persiguiendo su sonido (que no su manera de tocar, que es irrepetible) y ahora ando tocando con un sonido bastante orgánico y con cuerpo aunque en versión miniatura, dado que no dispongo del equipo necesario para ello.

Fue una etapa bonita repleta de aprendizaje musical y experiencias. Tocamos en muchos garitos pero por desgracia practicamente no grabamos nada de lo que hacíamos. Durante una época compusimos temas en la onda "grunge" y antes con algo de sonido "Manchester" que se llevaba bastante por aquel entonces. Algo de progresivo hubo también. Nunca, sin embargo, dejé de escuchar música electrónica.

¿Por qué dentro de la música electrónica (sobre todo de la Escuela Berlín) se llevan tan bién los sintetizadores con la guitarra eléctrica?

Creo que básicamente es un asunto que le debemos a Froese. Aunque también en la forma de concebir los temas y en como, sobre todo Tangerine Dream, usaban los modulares creando secuencias llenas de potencia, el uso de las pentatónicas,...parecían pedir a gritos una guitarra distorsionada. Muchas secuencias de esta banda estaban basadas en la pentatónica menor y los solos en la escala de blues menor. El uso de la guitarra eléctrica resultaba casi obvio.

No fue el caso, sin embargo, de Schulze ni de Kraftwerk, más centrados en la pura electrónica.

En los tiempos que corren hay otras tendencias donde las guitarras tienen presencia, como el electro-pop, electro-funk, dance-punk y otros tantos potajes en los que estilísticamente hablando predomina más bien la parte musical no electrónica.

Tus discos de música electrónica están publicados por el famoso sello inglés Neu Harmony, nada menos y nada más. ¿Cómo surgió esto?

Surgió porque me decidí a mandarle una maqueta a Dave Law, principal responsable del sello. Decidí intentarlo con él en primer lugar porque creo que me acerco bastante a sus gustos musicales en lo que al campo de la electrónica se refiere. También porque me parece que es un individuo que ha hecho mucho por la música electrónica actual.

Tu último disco hasta el momento se llama Strange Vision (2.007). En él se puede apreciar que eres un gran amante de las secuencias (me recuerda al amor que el alemán Lambert tiene por estos sonidos en particular). ¿Cómo trabajas estos ritmos?

Depende. No tengo ningún patrón fijo. En ocasiones parto de una idea basada en una secuencia y la desarrollo. Otras veces compongo una pieza sobre el piano y la traduzco a música electrónica. También hay muchas ideas que han surgido de la improvisación. O bien voy por la calle y se me ocurre una melodía o una secuencia y memorizo sus notas, compás y tempo hasta llegar a mi casa y grabar un boceto. Incluso he llegado a componer algunas secuencias basándome en ritmos que he improvisado previamente sobre el didgeridoo. Aunque últimamente me he basado mucho en la composición sobre el piano. Algo que practicamente no varío es que, o bien diseño partiendo de una forma de onda, o modifico todo lo que toco, pero casi nunca uso presets ya hechos. En mi opinión para el músico electrónico el trabajo es doble porque tiene que componer la música y crear los timbres en los que dicha música se va a basar, salvo excepciones en los que algunos sonidos como por ejemplo las cuerdas, voces y flauta del mellotrón están ya hechos y se han convertido por derecho propio en un instrumento en toda regla.

Pero además podemos encontrar en este disco el tema Last Journey que es más melódico, más orquestal... más cercano al sonido Vangelis.

Así es. Vangelis es uno de los compositores que más me han gustado y lógicamente me ha influído mucho. Esta fue una balada muy sencilla que compuse al piano de la cual hice muchas variaciones hasta que la convertí en una pieza electrónica.

Háblanos un poco de los discos anteriores.

El primero, Impasse, es un disco escuela de Berlín sin concesiones. En él no intenté disimular mis influencias sino al contrario, bombardear con secuencias al más puro estilo berlinero de forma "descarada" (como he leído en algunas críticas). Usé todos los elementos típicos del estilo: temas muy largos, desarrollos muy lentos, secuencias de lento desarrollo, solos improvisados, finales atmosféricos, etc... Es casi un homenaje a todos aquellos que disfrutaron con la etapa setentera de Schulze y sobre todo TD. El tercer corte Zenith, sigue siendo escuela de berlín pero más cercano al minimalismo. Reich ha sido otra gran influencia en este sentido.

El segundo cd sigue la misma linea y estructura del anterior: tres temas largos al más puro estilo berlinero. Muy dinámicos y con partes ambientales.

Pero no solo eres un amante de los sintes sino que otra de tu pasión son los instrumentos tradicionales de diferentes paises y culturas. ¿Una manera de desintoxicarse de las secuencias, cargas eléctricas y demás?

Siempre me ha gustado el folk. Pero nunca entré en ese campo hasta hace relativamente poco. Aunque no lo mezclo, al menos de momento. Cuando estoy con la música electrónica cambio totalmente el chip.

Dentro del folk hay cosas realmente apasionantes y es un mundo amplísimo. Cada país y cada cultura ha dejado su propia huella. A mí me ha servido para comprender e indagar en diversas culturas y sobretodo apreciarlas y valorarlas. Los instrumentos han servido como puente, al margen de que disfruto con la música étnica en sí misma de muchísimas partes del mundo.

En ocasiones el folk no me gusta cuando está fusionado con otros estilos (que normalmente suelen ser de algunos ámbitos de la electrónica actual). Prefiero mil veces escuchar un raga que oir un sitar o una tamboura en un tema tecno, pop o dance, lo cual me produce más bien náuseas. Pero bueno, como en todo, hay excepciones. Hay grupos que fusionan y suenan muy bien. Todo depende de cómo se haga.

Tus influencias están como la mayoria en grupos pioneros como Tangerine Dream, Klaus Schulze, Kraftwerk, Vangelis... ¿Cómo ves a esta gente ahora desde un punto estrictamente musical?

Yo no diría "...como la mayoría...". Hay mucha gente metida en la electrónica que no conoce o no le interesan los anteriormente citados, exceptuando a Kraftwerk, que son los únicos abuelos que casi todo el mundo respeta. A los otros, hay una gran horda de freakis que los detestan y ya no digamos si incluimos a Jarre. La influencia de todos modos aunque sea indirectamente está ahí porque, por mucho que quieran negar algunos, Schulze, TD, Kraftwerk, Vangelis y Jarre han influido sobre toda cosa viviente electrónica.

De Kraftwerk no estoy muy al tanto, la verdad. No estoy seguro pero tengo entendido que Bartos anda en solitario por ahí. Encontró su filón con los "indies" y demás electropoperos de ahora.

A Paul Haslinger le preguntaron una vez ¿cuál fue la última hora de Tangerine Dream?. A lo que él respondió: Love On a Real Train". Casi coincido, aunque yo lo situaría más bien después de Underwater Sunlight.

Vangelis es y fue un gran músico y compositor. Admiro casi toda su obra, aunque prefiero sus trabajos de los años 70.

Schulze en mi opinión ha sido irregular. A finales de los noventa atrajo otra vez mi atención después de mucho con sus Contemporary Works, en los cuales, y entre tanto material, hay auténticas joyas. Con su último trabajo demostró a todo el mundo que donde hay siempre queda y todavía tiene que decir.

Dicho sea de paso, para mí Schulze es el rey. Nunca he visto tanto talento y creatividad acumulado en una sola persona en el campo de la electrónica.

¿Sintetizadores analógicos o digitales? ¿Por qué?

Siempre he tendido más al sonido analógico pero el mundo digital está lleno de cosas interesantes. El equilibrio: ambos.

¿En que estás trabajando actualmente?

Acabo de terminar lo que espero que sea mi próximo album. Ahora mismo no te puedo decir cuando se editará porque aún no lo sé.