Artículo: Ray Lynch, pequeñas
geometrías musicales
Por: Jorge Sergio
No tengo dudas con respecto a clasificar a
Ray Lynch
dentro del estilo
new-age. Y no tanto porque resulte
obvio, sino más bien por la trascendencia que la aparición
de sus trabajos tuvo en España, cuando esa amalgama de
estilos que no encajaban dentro de lo socialmente más
conocido se comercializó bajo esa etiqueta. En aquellos años
a mediados de los 80, todo lo que no era rock, ni pop, ni
funk, ni claramente perteneciente a los estilos fácilmente
clasificables en las estanterías de las tiendas de discos
especializadas, necesitaba un adjetivo que permitiera
identificarlo.
Así, la etiqueta
new-age, que ya tenía un cierto
significado como modo de vida o filosofía social, se aplicó
a una gran variedad de estilos en el peculiar mundo de la
música. De pronto en las estanterías, bajo el cartel de
new-age
podías encontrar folk moderno, folk completamente
tradicional (no solo celta, sino también de otros lugares
del mundo), el tradicional minimalismo que ya tenía una gran
historia detrás de sí en Norteamérica, músicos de
inspiración clásica, música sinfónica que, al no tener una
inspiración rock no se colocaban en el apartado de rock
sinfónico, electrónica clásica (escuela de Berlín y otras) y
finalmente, otros estilos un poco desconocidos en España y
que, realmente, eran difíciles de clasificar de otra forma.
Ray Lynch
Con la perspectiva que nos dan los años y habiendo madurado
musicalmente (espero...), ahora podemos ser mucho más
acertados a la hora de evaluar toda aquella mezcolanza de
músicas. El movimiento musical
new-age, que sigue
vigente, pero sin la representación de entonces, tuvo y
tiene su gran valor. Sabemos que el folk es folk, y el
estilo minimalista lo es por sí mismo. Sin embargo, sigue
habiendo trabajos que encajan perfectamente con ese
adjetivo. Y, en mi opinión, con
Ray Lynch todos nos
entendemos mejor si lo calificamos así.
Deep Breakfast es uno de los trabajos absolutamente
míticos de aquella época. Uno de los discos que sirvieron
como pilar para construir el gran edificio. A muchos les
sorprendería escuchar algunos de sus temas y descubrir que
ya los conocen, sin saber de quién eran: (¡Ah, si, claro!...
esa sintonía que salía en la televisión...).
Deep
Breakfast no era su primer trabajo, pero, publicado en
1984 y con una gran comercialización en España, fue el
primero que caló en el público de aquí. Como he comentado,
era el momento justo. Y, casualmente, la calidad de la
música también estaba a la altura. Mientras escribo esto,
por supuesto, escucho el disco, y no puedo evitar
clasificarlo de genial.
Deep Breakfast, 1984
Sí, puedes traducirlo como
Desayuno Profundo. En
este trabajo,
Ray Lynch quizá utilizó los
sintetizadores más que en ningún otro.
Celestial Soda
Pop es el primer corte. Este tema es conocido por
mucha más gente de la que es consciente de ello. Otro tema
repleto de buen trabajo de sintetizadores y completamente
evocador es
The Oh of Pleasure (uno de mis
preferidos). La melodía juguetona aparece en
Rhythm in
the Pews, mientras que en sexto lugar encontramos otra
joya, llamada
Kathleen's Song, una delicada melodía
dedicada a su mujer.
Tiny Geometries cierra el disco
con otro excelente despliegue de sintetizadores.. Una joya.
Sin embargo, como he comentado, no fue este su primer disco.
Truth Is the Only Profound fue originalmente
publicado en 1982, circulando como copias piratas en casete
durante años. Consiste en 11 temas recitados, de gran
contenido espiritual, con textos en inglés y música de fondo
compuesta por el propio
Ray Lynch. La inspiración en
este caso proviene del maestro espiritual de
Ray,
llamado
Avatar Adi Da Samraj. Como el músico
estadounidense comenta, esa inspiración está presente en
todos sus trabajos. Todos los temas han sido radiados
multitud de veces en América, siendo uno de los preferidos
What
to Remember to Be Happy, recitado por un niño de 7
años.
Truth Is the Only Profound, 1982
Un año después vería la luz
The Sky of Mind, su
primer disco oficial y un trabajo que sería muy apreciado
años después, tras el éxito de
Deep Breakfast. Este
disco sienta las bases para el mencionado trabajo. La
presencia de los sintetizadores es menor aquí, aunque su
estilo es completamente reconocible. Con sonidos de campanas
tibetanas,
Quandra, el primer tema es también uno de
los más conocidos. El resto de los temas, siempre
instrumentales, tienen gran profundidad, incluyendo el
sonido hipnótico de las campanas tibetanas en más ocasiones.
Como ya he comentado, un año después fue publicado
Deep
Breakfast, un disco que hasta el momento ha vendido
más de 1.200.000 copias y que tuvo su feliz continuación en
1989 con
No Blue Thing, su segundo trabajo más
vendido y que, sin ser tan prolífico en sonidos electrónicos
como
Deep Breakfast, contiene auténticas maravillas.
¿Cuánta gente no reconocerá el tema
No Blue Thing al
escucharlo? De nuevo esta melodía juguetona fue utilizada en
algunos programas de televisión, al igual que
Clouds
Below Your Knees, donde suena una especial melodía con
sonidos de cuerda.
Homeward at Last sigue claramente
la tradición de
Celestial Soda Pop y
The True
Spirit of Mom & Dad es otro tema que mucha gente
reconocerá inmediatamente.
The Sky of Mind, 1983
La réplica llegó con
Nothing Above My Shoulders but the
Evening cuatro años después, un trabajo con una
sonoridad distinta. Más acústico, con melodías muy new age,
pero más rítmicas, dejando en ocasiones (solo a veces)
aparte la mística profundidad tan presente en sus inicios.
Sonidos de cuerdas, guitarras y más percusivos,
Over
Easy tiene esa característica, no en vano
Ray
Lynch viajó a Barcelona con 18 años y allí estudió
guitarra con
Eduardo Sainz de la Maza. Sin embargo
Her
Knees Deep in Your Mind es una mezcla entre todos los
estilos utilizados por
Lynch en todos sus trabajos
anteriores.
Passion Song tiene elementos clásicos
con sonido de clavicémbalo, lo que le da un cierto cariz
medieval. En cualquier caso, la participación de miembros de
la Orquesta Sinfónica de San Francisco da una riqueza
armónica mucho más amplia a este trabajo. El último tema
The
Vanished Gardens of Cordoba es, tal vez, su trabajo
más sinfónico, con un buen montón de instrumentos de
orquesta a pleno rendimiento.
No Blue Thing, 1989
Finalmente, tras un largo espacio de tiempo, fue publicado
Ray
Lynch Best of, Vol. 1, donde se hace un repaso desde
The
Sky of Mind hasta
Nothing Above My Shoulders but
the Evening, con la inclusión de dos nuevos temas,
Ralph's
Rhapsody y
The Music of What Happens, junto a
la sorpresa de una remezcla dance de
Celestial Soda Pop.
Nothing Above My Shoulders But the
Evening, 1993
Best of, Vol. 1, 1998
Todo este trabajo ha valido a
Ray Lynch la concesión
de diversos premios, entre ellos tres premios Billboard, así
como los premios de disco de oro y platino por las copias
vendidas de
Deep Breakfast, algo poco común cuando
hablamos de este tipo de música.
Ray Lynch distribuye en estos momentos su música
mediante su página web, de forma que, si quieres descubrir
la magia de este gran músico estadounidense, no olvides
visitarla.